Además de amueblar y decorar viviendas, nos encanta trabajar en espacios corporativos como oficinas y hoteles. El estilo chinoiserie es perfecto para este último. Te explicamos en qué consiste.
Incorporar piezas únicas como lavabos de piedra natural o esculturas de interior es la mejor forma de darle un aire especial a cualquier espacio. Piezas con personalidad e historia que elevan automáticamente el nivel de las estancias. Esto es lo que ocurre con el estilo del que te hablamos hoy.
Estilo chinoiserie: un poco de historia
La chinoiserie apareció a principios del siglo XVII en Europa. No fue hasta el siguiente siglo cuando el comercio entre China y Europa alcanzó su máximo esplendor. Los europeos que viajaban al país oriental se enamoraron de su estética, buscando recrearla de vuelta a Occidente.
Protagonizado por la porcelana, este particular estilo se extendió a la arquitectura, el mobiliario, la decoración y el arte. La primera aparición de un diseño chinoiserie de interior fue el Trianon de porcelaine del Palacio de Versalles.
Actualmente este estilo impregna la decoración de una manera menos ostentosa, pero igualmente elegante y llamativa. Es muy habitual en negocios de restauración y hostelería de lujo, donde los detalles orientales permiten crear un ambiente de relajación absoluto.
Claves de este estilo
Desde los tejidos hasta el color de las paredes, la chinoiserie se ha reinventado para adaptarse a los espacios modernos. Este estilo es perfecto para la ambientación y decoración de las recepciones y el lobby de los hoteles.
Hemos preparado algunas recomendaciones para que integres el estilo chinoiserie en tu negocio de forma sencilla:
- Aparador: los aparadores chinos son los grandes protagonistas de cualquier estancia. Su sólida construcción, sus líneas suaves pero rotundas, y sus vibrantes colores, hacen de ellos el elemento perfecto para presidir el lobby. Acompáñalos de cuadros, figuras y jarrones.
- Butacas: son perfectas para la recepción, creando un espacio de descanso único. La hospitalidad oriental en forma de recibimiento al llegar al hotel, mientras esperamos al registro o a que se lleven nuestro equipaje. Se trata de piezas con alto valor estético y una carga visual muy agradable. Añade cojines de inspiración oriental.
- Mesa de centro: este tipo de mesas es perfecto para acompañar las butacas de las que hablamos en el punto anterior. Si el espacio no es demasiado amplio, siempre puedes recurrir a una mesita auxiliar.
- Lámparas: dependiendo de sus dimensiones y sus líneas, las lámparas pueden convertirse en el centro de todas las miradas. Para conseguir el estilo chinoiserie te recomendamos combinar una de techo con unos apliques o unas lamparitas de mesa. No le tengas miedo a la abundancia, es la base de este estilo.
- Exterior: si dispones de un patio o una zona exterior anexa o integrada en el lobby, replicar este estilo será muy sencillo gracias a las esculturas, lámparas y fuentes que encontrarás en nuestra tienda.
Una vez hayas elegido las piezas de mobiliario protagonistas de tu lobby estilo chinoiserie, solo queda incluir algún elemento decorativo en porcelana y dejar que tus huéspedes disfruten del recibimiento más elegante.